Carta abierta a Pere Navarro

No tengo nada en contra del señor Pere Navarro. Es un simpático y apacible ser humano más, seguramente felizmente casado y padre de hijos. Incluso he de solidarizarme con él y sus ojitos de ternero recién nacido cuando es víctima de periodistas de cuchillo afilado desde la primerísima pregunta, ya sea en radio, prensa o televisión.
Mi pesar reside en la continua y constante manía que tiene este señor de no abandonar su cargo vistos los más que evidentes signos de ineficiencia que muestra día tras día.
Hace ya mucho tiempo que el director de la Dirección General de Tráfico perdió su credibilidad por culpa de sus pobres decisiones en materia de seguridad vial y desafortunadas declaraciones en los medios.
De cuando en cuando, soy testigo de alguna de estas agresivas sesiones de declaraciones en las que un confiadísimo Pere Navarro responde cual robot programado a delicadas cuestiones que bien podrían dejarle en evidencia.

Hace poco la prensa recogía una entrevista en la que el director general tuvo a mi juicio, una paupérrima actuación protagonizada por el elemento de la charlatanería y el rodeo.
¿O es que hay otro calificativo más justo para calificar este vergonzoso desfile de respuestas de nula relación con las preguntas realizadas?:

¿Por qué, si el mayor número de siniestros se produce en carreteras secundarias, la mayoría de los radares están en la vías principales?
En la primera fase de pusieron en autovías y autopistas porque teníamos fibra óptica. A partir de 2006 se instalaron ya muchos en carreteras secundarias. En Gran Bretaña hay 7.000 radares, en Holanda, que es como Extremadura, hay 1.000. En Francia van para los 2.000. Nosotros tenemos 300 radares fijos y acabaremos el año con 500. Sólo en Londres hay 300 radares fijos, tantos como aquí. Poco a poco se está dando el cambio de comportamiento con la velocidad. Hoy vamos tres kilómetros por hora más despacio que en 2005 y los radares detectan la mitad de excesos.

Como podéis leer, Pere Navarro se limita a responder a la pregunta de forma abstracta y poco clara (incluso de forma graciosa si nos paramos a pensar que ha pasado más de año y medio desde que empezó el 2006). Después, escupe un chaparrón de cifras con las que se intenta entretener y nublar la mente del lector. Me parece estupendo que haya tal cantidad de radares en esos países señor Navarro. Pero esos datos poco o nada tienen que ver con la pregunta. Es más, con esos datos Navarro incluso queda mal al demostrar la pequeña cantidad de radares que hay en nuestro país. Pero claro, el lector no va a ver este hecho de forma negativa, y eso Pere lo sabe. El lector al enterarse de que una nación del tamaño de Extremadura tiene tres veces la cantidad de radares que España sólo puede resoplar de alivio y congratularse de vivir en este país. Si después seguimos leyendo la ‘utilísima’ estadística de los tres kilómetros de media, la pregunta formulada al inicio parece tan lejana que ya hasta ha tenido tiempo de hacerse un cálido hueco en el olvido.

Otro ejemplo:

Hay estadísticas que ustedes nunca facilitan. ¿Cuál es el modelo de coche implicado en más siniestros?
Hay un acuerdo entre países en que esto se plasma en las estrellas EuroNCAP, un sistema internacional homologado. Si el coche tiene cinco estrellas, es mucho más seguro que el de cuatro, y así sucesivamente.

Esta vez al entrevistado la jugada le sale mucho menos sutil. Es como si el periodista acabase de preguntar qué país es el más peligroso en estos momentos en materia armamentística y la respuesta que obtenga sea un ‘no se preocupe, tenemos un organismo conocido como la ONU que se encarga de estos temas’
En primer lugar las estrellas EuroNCAP van referidas a la seguridad del habitáculo del vehículo, independientemente del porcentaje de siniestralidad sufrido por el coche. Imaginen que el Mercedes modelo X tiene cinco estrellas, ¿acaso eso implica una menor presencia de este modelo en siniestros? En todo caso esas cinco estrellas nos indicarán la mayor o menor suerte que correrán los ocupantes del vehículo al tener el accidente. Un coche de cinco estrellas tiene tantas posibilidades de sufrir un siniestro total como uno de dos estrellas si se circula a determinada velocidad. Por eso veo incomprensible que se recurra a la mención de este organismo para evitar revelar un dato tan sencillo como el modelo de coche con mayores siniestros.

Por otro lado, opino que mirar fuera de nuestras fronteras y copiarnos de los países vecinos es una tarea que ha de realizarse muy cuidadosamente, evaluando más aspectos además del resultado positivo que se pretenda conseguir. No se puede ser de mente tan cuadriculada y pretender que de resultados positivos en nuestro país una normativa aplicada en otra nación, saltándonos todos los filtros que entrañan la estructura social de un colectivo de ciudadanos.
Me refiero por supuesto, a la implantación del carné por puntos en España.
Lejos de querer iniciar una discusión sobre su efectividad, me gustaría centrarme en la enorme importancia de los anteriores mencionados filtros sociales, o en otras palabras, las distintas influencias y valores de los que una determinada sociedad es poseedora.
Que el ciudadano español no es igual que el ciudadano británico es un hecho. ¡Por supuesto que en Inglaterra el carné por puntos cosechó resultados sobresalientes! Allí, además de frío, destaca entre sus habitantes un abanico mucho más amplio de valores cívicos y morales.
No quiero decir que España se haya aislado de la corriente de evolución que la humanidad viene practicando desde el principio de los tiempos y que se conoce con la denominación de ‘civilización’. Sólo digo lo que Fraga afirmaba años atrás en una de las primeras campañas de Relaciones públicas de nuestro país: Spain is different.
Ni mejor ni peor, simplemente distinta. Del mismo modo que resultará complejo conseguir una aceptación mayoritaria de por poner un ejemplo, el cine Indio en las salas de proyección estadounidenses pienso que hay medidas de prevención que no pueden ser universales y que han de adaptarse a la cultura del país.

¿Y qué me dicen de la publicidad? Ahora el conductor prudente al ver un spot de seguridad siente miedo. Hace años que la DGT, en un deplorable acto de planificación basada en la constante improvisación decidió volver al medievo apelando a la amenaza de la sanción y al peligro que entraña coger el coche.
Pronto las sobremesas televisivas familiares se inundaron primero de crudos anuncios llenos de cifras de muertes, más tarde de dramáticas ficciones en las que se pretendía sobrecoger al espectador y finalmente de explícitos accidentes de tráfico cargados de abundante sangre. Viendo que las cifras no acompañaban el notorio gasto presupuestario de efectos especiales recurrieron al plan H. Ahora mientras conducimos por carretera, algunas afortunadas vías son poseedoras de carteles electrónicos portadores de mensajes tipo ‘a 150 no se salva nadie’. Mientras que las campañas televisivas se basan en agresivos discursos protagonizados por un furioso señor que se dirige al espectador, suplicándole que se ponga el cinturón, que no beba, etc…
Cualquiera que como yo, tenga un mínimo de memoria para poder recordar la trayectoria de la DGT en materia persuasiva de seguridad, siente más desconfianza que respeto ante tales campañas de concienciación. Me resulta inevitable asociar este nuevo tipo de mensajes directos y desesperados con el estado anímico por el que debe estar pasando el señor Navarro.

¿La solución? Parece difícil dar con ella. Quizás un endurecimiento de los trámites para conseguir un permiso de conducción, dejando de lado la neolítica estrategia de a mayor infracción mayor sanción. Pero sobre todo, un mayor sentido de la persuasión, no sólo con campañas dirigidas a las personas que ya ejercen su derecho de conducción, sino también a los niños. ¿Qué otro momento es mejor que la infancia para implementar los valores y principios por los que la DGT constantemente aboga?
Me da mucha impotencia ver como no contentos con no darse cuenta de sus errores en el presente, la DGT se deja en el tintero otra pieza fundamental en el panorama de la circulación: las generaciones venideras. Quizás dentro de 20 años el panorama fuera ligeramente más halagüeño si se empezase a trabajar desde ya en la nueva generación de conductores. ¿Tan difícil es no caer dos veces en la misma piedra? Pues eso parece al ver como se desentiende de lo que pueda ocurrir en un futuro en el que si nadie lo remedia, volverán a repetirse las mismas situaciones y los mismos problemas. Problemas protagonizados por conductores que no fueron suficientemente concienciados ahora que son niños y que el día de mañana serán ignorantes. Inocentes ignorantes.

Anuncios

2 pensamientos en “Carta abierta a Pere Navarro

  1. Siento no poder estar de acuerdo en algunas de las cosas a las que te refieres, Anthony. En mi opinión, como conductora, la campaña publicitaria de la DGT (sobretodo la que mostraba accidentes empapados en sangre) era la adecuada. Quiero decir, todos los días encontramos en diarios sensacionalistas (y otros que no lo son) noticias de sucesos mucho más que, perdonen que me repita, meramente sensacionalistas. Cuando la DGT llama la atención del conductor mediante el sensacionalismo (eso que alimenta las mentes de muchos a diario) no hace sino apelar al sentido de la “curiosidad” y “brutalidad” por las que tantos se rigen. Si es necesario captar de este modo a la gente y así se de cuenta de que “a 150 nadie se salva”, que así sea. La campaña de la DGT no es si no el reflejo de lo que nosotros mismos construimos, tanto por el accidente en sí como por la crueldad y dureza de las imágenes. En cuanto a lo que se refiere Manuel, estoy muy de acuerdo. Creo que en la mayoría de los casos el examen de conducir se convierte en un negocio, y no en un examen para descubrir si la persona está capacitada o no para coger un vehículo. El control médico que se pasa antes de examinarse del teórico, debería ser mucho más duro y realista. ¿Puede todo el mundo consucir de igual forma? Personalmente, a mi no me hicieron prueba ninguna en su día. El “doctor” (y lo entrecomillo porque fue vergonzosa su actuación) me preguntó si veía bien. Ante mi afirmativa, hizo un garabato en el papel y me dijo “son 33 euros”. ¿Estaba yo completamente capacitada para conducir? Los 33 euros gastados aseguraban que sí.En cuanto a Pere Navarro, no puedo opinar realmente puesto que no he seguido u trayectoria personalmente. Sé que su última aparición fue para declarar que pondrían mayores dificultades a los motoristas a la hora de sacar su carnet. Sinceramente, no me apena. Al igual que muchos conductores de coches son simplemente irresponsables, muchísimos motoristas (y lo digo yo, que vivo al lado del Puerto de la Cruz Verde. Lugar de reunión de motoristas cada fin de semana) no ven el peligro que corren (y que hacen correr) cuando adelantan sin pieda alguna, acaleran hasta doblar la velocidad permitida, o permanecen “escondidos” en un blanco de tu coche, donde no puedes verlos, sin guardar la distancia de seguridad. Los ciclistas no pueden disfrutar de plena comodidad en las carreteras por culpa de algunos conductores imprudentes. Algunos conductores no podemos conducir con los 5 sentidos, porque muchas motos nos obligan a encontrar un 6º con el que evitarles.No quiero generalizar, conozco muchos motoristas más responsables que conductores de coches. Sin embargo, creo que la decisión de Pere Navarro (y su equipo, no olvidemos que el no deja de ser un portavoz de un equipo) es la acertada. Yd eberían hacer lo mismo con el resto de conductores. Igual así las carreteas no serían una amenaza, si no una ventaja.Un saludo.

  2. El problema viene, señor Tony, que un coche es algo bastante peligroso, y hay muchisima gente poco o nada capacitada para ponerse a manos de uno de estos vehiculos, por eso, antes de obtener el permiso de conducir, se debería analizar un poco mejor a la persona que lo va a hacer, creo que no soy el único que conoce a gente que no saben ni distinguir un libro de un armario empotrado…En fin, es como otorgar licencias de armas a gente psicótica, ¿eso ocurre?, madre mía en que mundo vivimos….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s